29 diciembre 2010

El estado de las cosas

Es cierto que no veía CNN+ las veinticuatro horas. Lo mío pasa más por los canales temáticos de cine y deportes. Tenía su canal justo al lado del Canal 24h, otra especie en peligro de extinción, y cuando zapeaba solía quedarme viendo las noticias cuando había algo que me llamaba la atención. Casi siempre un rostro conocido: José Ramón Pindado con su tono amable y sereno, Benjamín López por la noche, Iñaki Gabilondo y, sobre todo, las entrevistas de Antonio San José.
PRISA no me da de comer por eso puedo decir que, como empresa, me importa una mierda su devenir. Reconozco que tuvo su época dorada y hasta tenía mi admiración. Cuando aquí el que escribe era un ingenuo e idealista estudiante de Periodismo, veía en PRISA un lugar con prestigio donde podría desarrollar mi carrera. La última vez que rellené el CV-para-caer-en-saco-roto que tienen en su página de empleo me acordé de estas cosas. Qué tiempos, eh, chaval.
Ahora las cosas son bastante diferentes. Así como un poco más agrias y tal. Pero eso es otro tema. El caso es que decía que me importa más bien poco hasta dónde puede caer de bajo esta empresa sobre todo ahora que han apostado definitivamente por autoinmolarse al cerrar CNN+. Pero siento un gran respeto por los profesionales que han trabajado en esa cadena, ajenos a las decisiones empresariales, esas mismas que han demostrado a todos que su decadencia moral impone sus criterios destruyendo el espíritu libre de la información. Con sus aciertos y sus errores. Con todos sus colores. Pero información, sobre todo. Eso que nos hacía ponernos firmes a los idealistas. Algo así como una bandera de libertad y, en este caso, también con la calidad. Por eso, por todos los que trabajaban allí, me indigna ver cómo ha terminado la cosa.
En este vídeo se ve una realidad que a la gran mayoría de los televidentes le provocará indiferencia. Pero que a mí, contemplándolo, me produce cierta tristeza. ¿Es esto todo a lo que podemos llegar? ¿Es esta la forma cruel y chistosa de acabar con un medio? ¿Sustituirlo de cuajo por su némesis?
Por suerte por cada puerta que se cierra, se abrirán más.

20 diciembre 2010

Sobre las guerras civiles



http://www.juliomedem.org/filmografia/vacas.html


"...el único modo decente de alejar los fantasmas perversos de nuestra Guerra Civil: no juzgar a los protagonistas por sus ideas, sino por sus actos"
(de Mil días de fuego y olvido, un artículo de Arturo Pérez-Reverte)

08 diciembre 2010

Eso es bueno



Intro:

"Cuando era joven, mi padre y yo solíamos discutir sobre cualquier cosa. Yo solía llevar mi pelo realmente largo por encima de mis hombros. Tenia 17-18 años y, tío, él lo odiaba. Y discutíamos muchísimo porque pasaba mucho tiempo fuera de casa. En el verano no se estaba mal, hacía calor y los amigos también salían, pero en invierno, recuerdo estar en el centro pasando mucho frío, con el viento soplando con fuerza. Había una cabina de teléfono en la que solía quedarme llamando a mi chica, en ocasiones durante horas y me pasaba toda la noche. Y finalmente, me armaba de valor para volver a casa. Yo estaba allí en el camino de entrada y él me estaba esperando en la cocina. Remetía la melena por el cuello de la camisa,entraba y él me llamaba para que fuera a sentarme a su lado. Y lo primero que me preguntaba era que pensaba que estaba haciendo con mi vida. Y lo peor de todo es que nunca podía explicárselo.

Recuerdo que tuve una vez un accidente de moto y estaba en cama, cuando hizo venir a un peluquero para que me cortara el pelo. Puedo recordar haberle dicho que le odiaba y que nunca lo olvidaría. Y el solía decirme: " estoy deseando que el ejercito te llame. Cuando te llamen harán un hombre de ti y te cortaran el pelo".

Y era el año 68 ,me parece, cuando un montón de chavales del vecindario fueron a Vietnam. Recuerdo que el batería de mi primera banda solía venir a mi casa con su uniforme de marine diciendo que iba a ir y no sabía donde estaba aquello. Un montón de chicos fueron y muchos no volvieron. Y los que volvieron no fueron los mismos nunca más. Recuerdo el día que recibí mi notificación. Se la escondí a los míos y tres días antes de las pruebas mis amigos y yo salimos y estuvimos fuera toda la noche y cuando subimos al autobús recuerdo que estábamos todos tan asustados.

Y fuí y no las superé. Volví a casa, no es algo que deba aplaudirse ... Recuerdo que volví a casa tres días después de irme y entrando en la cocina mi madre y mi padre estaban allí sentados y mi padre dijo: ¿donde estabas? Y yo dije que fui a pasar el exámen (reconocimiento medico para el ejercito) . Y él dijo: ¿que pasó? Yo contesté: no me cogieron y él dijo: eso es bueno .

Bruce Springsteen - The River

19 noviembre 2010

Motos Piaggio

Los primeros recuerdos que tenía de su vida se trasladaban a un viejo taller de motos enfrente de su colegio. Tendría tres o cuatro años y su madre venía a recogerle cada día a la puerta de las Mercedarias, en el barrio de Chueca. Por aquel entonces la zona era un epicentro del tráfico y consumo de drogas, y por la calle te podías encontrabas a todo tipo de personajes más o menos peligrosos. Aún así tenía el encanto del barrio de toda la vida, con la panadería de Cirilo, la cafetería de Vicente junto a la plaza de las Salesas, el Spar de la esquina, la carnicería del tipo engominado o una mítica peluquería a la que iba en la calle Barquillo, donde le amenazaban en broma con cortarle una oreja si no paraba de llorar.

Todos esos comercios habían desaparecido a lo largo de los años, pero el único que seguía en pie era ese taller donde reparaban y vendían motos. Recordó el olor a gasolina, los ruidos de los mecánicos y las motos que se alineaban junto a la entrada. Había un cartel azul de Piaggio lleno de suciedad que destacaba sobre un garaje de puertas metálicas, y del interior no paraban de sonar los éxitos horteras de aquella época. Y cada día caminaba de la mano de su madre, mientras ella hablaba con otra madre que llevaba de la mano a una niña que comía bocadillos, y bajaban la calle Almirante hasta su casa en Conde de Xiquena, llevándose esos olores y sonidos a su habitación.

16 noviembre 2010

Mad as hell

Estoy furioso y no pienso aguantarlo más!
I'm as mad as hell, and I'm not going to take this anymore!

12 octubre 2010

Máquinas defectuosas. Bad machines

Así es como me siento cada vez que busco trabajo por internet...


That's how I'm feeling everytime I seek work on internet...

19 septiembre 2010

A León Werth

A LEÓN WERTH

Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona grande. Tengo una seria excusa: esta persona grande es el mejor amigo que tengo en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona grande vive en Francia, donde tiene hambre y frío. Tiene verdadera necesidad de consuelo. Si todas estas excusas no fueron suficientes, quiero dedicar este libro al niño que esta persona grande fue en otro tiempo. Todas las personas grandes han sido niños antes (Pero pocas lo recuerdan). Corrijo, pues, mi dedicatoria:

A LEÓN WERTH
CUANDO ERA NIÑO

(El Principito, Antoine de Saint-Exupéry)


01 septiembre 2010

En Septiembre, otra vez

Ahora estoy aquí

y veo cosas como esta casi todos los días:



The Wire. Una serie excelente. Roza la perfección.

"El mundo va en una dirección, y la gente va en otra"

Uno de Septiembre, 2010.
Puede ser un buen día para para estrenar algo o mejor, para empezar un nuevo proyecto.

Primer día...

13 julio 2010

Campeones









Han sido muchos años deseando este momento.

Recuerdo el Mundial 82, un par de shows en la tele, el niño abriendo el balón con la paloma. El resto, un fracaso. Lopez Ufarte diciéndole a Juanito, "ahora lo tiras tú", y éste marcó el penalty que erró el de la Real. Luego en el 83 daba golpes en la mesa con mi padre a cada gol ante Malta. En el salón estaba encendida aquella lámpara en forma de tronco, que daba una luz tenue junto al televisor. Jose Angel de la Casa se desgañitó con el gol de Señor.



Meses después llegó el gol de Maceda en el 84 y la triste final del europeo de Francia. En México 86 ya coleccionaba los cromos de Panini, y escupí a los belgas cuando nos eliminaron en los penalties. Estaba tan cerca... Noches atrás me despertaron los pitos de los coches tras los cuatro goles del Buitre ante Dinamarca. De repente, todo el mundo empezó a hablar de nosotros. Poco nos duró la aventura. Maradona se encumbró y Burruchaga marcó por debajo de las piernas a Schummmaker tras una gran galopada en aquella final ante Alemania. Todos quisimos ser él. Ganadores.

Luego salté a Italia 90. "El mundo gira entorno a un balón", titulaba el ABC en su portada. Salieron muchos vídeos de mundiales. En la revista Tiempo regalaron uno que habré visto cien veces. Todavía guardo como el oro ese VHS. Narrado por Joaquín Prat, repasaban la historia de los mundiales desde Inglaterra 66 hasta México 86. En toda la película no salía ni una sola imágen de España. Creo que sólo un gol de Irlanda del norte a Arconada. Estaban Eusebio y Charlton en el 66, Pelé, Müller y Riva en el 70, Beckembauer y Cruyff en el 74, Kempes en el 78, Zico y Rossi en el 82, Lineker y Maradona en el 86. Ni un sólo jugador español. Ya empezaba a formar parte del paisaje futbolístico. Aún así seguíamos coleccionando cromos de Panini.

Michel marcó tres goles a Corea y su "me lo merezco" todavía me viene a la cabeza. Alguna vez lo he gritado al marcar un gol en el colegio. O en el PC Fútbol, años después. Entonces , en el 90, todavía tenía el Amstrad CPC 6128. Jugaba al Italia 90, al Michel, al MatchDay 2, al Gazza, al KickOff. Era fácil ganar un mundial. Al menos, era posible hacerlo con tu equipo. La tarde que Stoijkovic eliminó a España lloré en el hall de aquella casa de Conde de Xiquena, Madrid.

En el 92 no nos clasificamos para la Eurocopa tras perder en casa ante Francia y la República Checa, pero ganamos el oro en las inolvidables olimpiadas de Barcelona. Yo estuve en el Camp Nou, tras uno de los fondos, siendo testigo de aquella hazaña. El último gol de Kiko fue apoteósico, pero a la vez sirvió para reafirmar que allí había, al fin, una nueva generación más competitiva, con más ambición, con más técnica. Un aire internacional, moderno y revelador nos prometía nuevos triunfos.

Llegó EEUU en el 94, con Guerrero y Caminero en estado de gracia, y con la ausencia de Alfonso por lesión. Tras las dudas ante Corea, llegó el golazo de Goicoechea ante Alemania. Luego el paseo ante Suiza y después Italia. Ese partido lo vi en casa de mi amigo Javier. El fallo de Julio Salinas y el acierto de los dos Baggio (Roberto y Dino) nos mandaron para casa. El puñetazo de Tassotti a Luis Enrique, su cara empañada de sangre y su rabia me dejó lleno de frustración en el camino en autobús hasta mi casa. Otra vez...

En la Euro 96 jugamos como nunca ante Inglaterra y perdimos como siempre. Otra vez cuartos, otra vez penalties. Miraba en mis Don Balón que se apilaban en las estanterías a todos los jugadores, a las estrellas, los triunfos internacionales de otras selecciones y pensaba que nunca podríamos tener una generación igual. En la radio, De la Morena nos recordaba el fracaso de una de las mejores generaciones de la historia. ¿Exisitría alguna capaz de lograr algun triunfo?.

Volvió el mundial, en Francia, en el 98. En mi primer trabajo, becario en un teletexto, disfrutando de poder ganar pasta trabajando "de lo mío" vi las lágrimas de Kiko y Morientes tas el 6 - 1 inútil ante Bulgaria. Nos fuimos a casa y dejó de interesarme ese mundial hasta la final, donde Zidane se coronó como rey del futbol. En el 2000 tras la remontada ante Yugoslavia, aquel mítico 4-3 agónico de Alfonso, nos dio alas para enfrentarnos a la campeona del mundo. Pero la magia de Zizou y el penalty de Raúl nos dejó fuera. Lo ví en La Borda, con mis amigos. Javi L dio una patada a la puerta del local y el portero le llamó la atención. Nos reímos mucho con eso luego, pues la decepción ya parecía ser algo habitual. No dolió tanto. Siempre nos quedaba la Liga, los triunfos en la Champions... otros ganarían y nosotros perderíamos.

Escribiendo estas lineas sólo veo una crónica de fracasos y lo mejor, o peor, es que todavía no he terminado. En este tiempo salían grandes jugadores, conseguían triunfos en Europa, reconocimiento internacional. El fútbol empezaba a cambiar y a globalizarse. Las camisetas se vendían más, los programas de televisión se multiplicaban, Don Balón dejó de ser la única revista de fútbol en el kiosko, los futbolistas hacían anuncios increíbles para Nike, la gente, fuera de España, hablaba de Guardiola, Raúl, Mendieta, Morientes, Luis Enrique, Cañizares...

Llegó Corea/Japón en el 2002 y empezamos ganando y goleando, lo nunca visto. Daba muy buenas vibraciones. Incluso pasamos una ronda de penalties, ante Irlanda, con un gran Casillas parándolo todo. Corea del Sur iba a ser un plato ligero pero llegó aquel árbitro patético que nos dejó fuera. Es cierto que podríamos haber logrado crear más ocasiones, pero las mismas ventajas de la suerte hoy en día, nos dejaban de lado antes. La rabia de Helguera ante el árbitro al final del partido era la mía. Di patadas a un sofá que casi me rompen un pie. Apenas pude comer ese día y por la tarde fuimos al cumpleaños de Luis y allí nos relajamos y aprendimos a vivir con equidistancia el sino del fútbol español. Esa ilusión cada vez se oxidaba más y apenas nos dabamos cuenta de aquello.

La vida seguía y tras varios tumbos ese año y el siguiente, el determinante 2003, llegó 2004, vitalmente me preparaba para un renacer pero tras la eliminación a las primeras en la Euro de Portugal, asumías sin complejos que la vida seguía igual. Nos consolaba el FIFA 04. Al menos el premio de ser campeones virtuales te hacía seguir soñando, aunque una cosa como Grecia y su forma de entender el fútbol hiciera vernos la realidad futbolística como un lugar árido y sin vida.

El Mundial de Alemania 2006 supuso un cambio de rumbo definitivo. Se jugaba bien, muy bien, al toque, se llenaba la pantalla del televisor de vida y esperanza. De color y armonía por el buen juego. No era furia, era un estilo propio, basado en cuidar el balón, crear jugadas tal y como las hacíamos en el FIFA de turno y ganar. Lástima de aquella amarga derrota ante Francia. Sobre todo el careto de la prensa española al menospreciar a los franceses, haciéndoles ver que eran un grupo de acabados. Fue otra decepción, ya no tan dolorosa como las anteriores pues la piel se iba haciendo más dura y, por otro lado, se podía intuir una luz que nos diferenciaba de las demás selecciones.

Entonces llegó el 2008 y la Eurocopa. Apenas se sufrió salvo con Italia y demostraron que se podía ser campeón de Europa con buen fútbol y con las necesarias dosis de suerte de un campeón. El deporte rey era un fenómeno mundial en una sociedad conectada por Internet y las nuevas tecnologías. Fábregas y Torres triunfaban en Inglaterra, salían jugadores nuestros en las portadas de diarios extranjeros. El mundo se rendía a nuestros pies.

Y, por fín, el Mundial de 2010. Un número redondo. Yo decía en fin de año que iba a ser el año que veríamos campeones del mundo a España, aunque medio país estuviera en el paro y no salieramos de nuestras crisis. No me equivoqué. Igual en lo del paro exageré, ya.

Aquí, ahora. En León. En mi exilio agonizante. En estos últimos resortes de esperanza laboral, y ligeramente perdido en mi enésimo intento de afianzarme como ejecutor de mis sueños y mis proyectos, contemplo orgulloso el triunfo de una selección que se merece todos los premios del mundo. Es un ejemplo no sólo de juego sino de actitud. El fútbol es un deporte de equipo. El mundo es un trabajo en equipo la mayoría de las veces. Tener buenos ejemplos de equipos nos hace aplicarlos a nuestros quehaceres diarios, más allá del fútbol. Además, el deporte es un ejemplo de superación, de esfuerzo, de salud, al margen del marketing, de los intereses de despachos, de los grupos violentos, de las aficiones que gritan, que pitan o que aplauden cuando y como quieren. Al margen, sobre todo, de los periodistas, los dirigentes, los gañanes de turno, los fanáticos, los políticos o los que intentan politizar el deporte.

El deporte une más que la política, afortunadamente. El deporte no tiene dueño y todos podemos sentirnos orgulloso de los triunfos, hacerlos nuestros, que nos sirva de motivación personal para nuestras vidas, también de analgésico, por qué no. Una buena película, un libro, un momento con seres queridos puede ser todo aquello que he nombrado. Y es que todo se complementa porque la vida no circula en un único carril. Por eso ver a tanta gente unida por algo positivo, por una fiesta, de manera sana, sufrida sí, pero justa y merecida, es algo que nos debería hacernos sentir bien, nos guste o no el deporte. O el fútbol.

Después de tantos años mirando el suelo, es bueno contemplar el horizonte. Ahora, en estos días donde tengo que recomponer mi vida para seguir adelante, intento minimizar mi vacío y sacar energías de todas partes. Saber que una selección como la que ha ganado este pasado mundial, con toda su historia de decepciones, una selección que representa el lugar que, por suerte o por desgracia, me ha visto nacer y crecer, me hace sentirme bien, sin duda.

Consigue sacar dentro de mi al chaval que coleccionaba cromos Panini, que jugaba con latas y balones usados en el patio, que veía en vídeo los triunfos de otras selecciones y ganaba al ordenador con el PC Futbol. Saca la ilusión que guardaba bajo la capa de dureza y oxidación y la pone frente a frente con un rostro lleno de incertidumbre ante el espejo. Pero que se siente, de verdad, emocionado por ese triunfo mundial.

03 julio 2010

La suerte, cada uno se la monta

LUCKY TOWN (Bruce Springsteen)



LA CIUDAD DE LA SUERTE

La casa está demasiado llena, la ropa demasiado estrecha
Y no se a donde voy a ir esta noche
Ahí fuera donde una fuerte lluvia a despejado el cielo
Alguien me llama por mi nombre secreto

Voy a bajar a la ciudad de la suerte
A bajar al ciudad de la suerte
Quiero perder esta tristeza que encontré
En la ciudad de la suerte
Nena, en la ciudad de la suerte

Tenía una buena chaqueta de cuero y botas de piel de serpiente
Pero la chaqueta siempre tenía un hilo suelto
Una noche tiré de el y cual fue mi sorpresa
Cuando me llevó más allá de tu casa y del horizonte

Voy a la ciudad de la suerte
A la ciudad de la suerte
Quiero perder esta tristeza que encontré
En la ciudad de la suerte
Nena, en la ciudad de la suerte

Tuve algunas victorias engañosas que resultaron ser fracasos
Ahora esa jugada se vuelve contra mi
He andado mucho tiempo con el bastón de la fortuna
Esta noche ando ligero y sin sentir dolor

Bueno, Brindo por tu belleza, nena, brindo por mi salud
Brindo por los cargados lugares a los que fuimos
La suerte, cada uno se la monta
Esta noche tengo las manos sucias pero me estoy haciendo una nueva casa


Nena, en la ciudad de la suerte
En la ciudad de la suerte
Quiero perder esta tristeza que encontré
En la ciuda de la suerte
Nena, en la ciuda de la suerte.

LUCKY TOWN

House got too crowded clothes got too tight
And I don't know just where I'm going tonight
Out where the sky's been cleared by a good hard rain
There's somebody callin' my secret name

I'm going down to Lucky Town
Going down to Lucky Town
I wanna lose these blues I've found
Down in Lucky Town
Down in Lucky Town

Had a coat of fine leather and snakeskin boots
But that coat always had a thread hangin' loose
Well I pulled it one night and to my surprise
It led me right past your house and on over the rise

I'm going down to Lucky Town
Down to Lucky Town
I'm gonna lose these blues I've found
Down in Lucky Town
Down in Lucky Town

I had some victory that was just failure in deceit
Now the joke's comin' up through the soles of my feet
I been a long time walking on fortune's cane
Tonight I'm steppin' lightly and feelin' no pain

Well here's to your good looks baby now here's to my health
Here's to the loaded places that we take ourselves
When it comes to luck we make our own
Tonight I got dirt on my hands but I'm building me a new home

Down in Lucky Town
Down in Lucky Town
I'm gonna lose these blues I've found

19 mayo 2010

Tetro

Coppola ha conseguido con Tetro algo muy especial. Una película actual pero como lo hubiera rodado cuarenta años atrás. Como si nunca hubiera hecho El Padrino, Apocalypse Now, Rumble fish... pero como si hubiera visto todas las películas de un tal Coppola. Aún así (y quizás por eso mismo) sigue siendo uno de los más grandes.

14 mayo 2010

Ni se te ocurra decirles que no son libres/Don't ever tell anybody that they're not free



George Hanson: You know, this used to be a helluva good country. I can't understand what's gone wrong with it.
Billy: Man, everybody got chicken, that's what happened. Hey, we can't even get into like, a second-rate hotel, I mean, a second-rate motel, you dig? They think we're gonna cut their throat or somethin'. They're scared, man.
George Hanson: They're not scared of you. They're scared of what you represent to 'em.
Billy: Hey, man. All we represent to them, man, is somebody who needs a haircut.
George Hanson: Oh, no. What you represent to them is freedom.
Billy: What the hell is wrong with freedom? That's what it's all about.
George Hanson: Oh, yeah, that's right. That's what's it's all about, all right. But talkin' about it and bein' it, that's two different things. I mean, it's real hard to be free when you are bought and sold in the marketplace. Of course, don't ever tell anybody that they're not free, 'cause then they're gonna get real busy killin' and maimin' to prove to you that they are. Oh, yeah, they're gonna talk to you, and talk to you, and talk to you about individual freedom. But they see a free individual, it's gonna scare 'em.
Billy: Well, it don't make 'em runnin' scared.
George Hanson: No, it makes 'em dangerous. Buh, neh! Neh! Neh! Neh! Swamp!

01 febrero 2010

Se questo è un uomo

Si esto es un hombre (Primo Levi)

Los que vivís seguros
En vuestras casas caldeadas
Los que os encontráis, al volver por la tarde,
La comida caliente y los rostros amigos:

Considerad si es un hombre
Quien trabaja en el fango
Quien no conoce la paz
Quien lucha por la mitad de un panecillo
Quien muere por un sí o por un no.
Considerad si es una mujer
Quien no tiene cabellos ni nombre
Ni fuerzas para recordarlo
Vacía la mirada y frío el regazo
Como una rana invernal.

Pensad que esto ha sucedido:
Os encomiendo estas palabras.
Grabadlas en vuestros corazones
Al estar en casa, al ir por la calle,
Al acostaros, al levantaros;
Repetídselas a vuestros hijos.

O que vuestra casa se derrumbe,
La enfermedad os imposibilite,
Vuestros descendientes os vuelvan el rostro.